martes, 10 de septiembre de 2013

Capítulo 4


Give Me Everything
Tercera Temporada
Capítulo 4
BY TATY:
Al llegar a un parqué que está a cinco calles de la casa de Bill y Jessy, vimos el auto de Georg y junto a este auto estaban Georg, Patrick y Carolina. Jessy corrió a abrazar a su hija.
— ¿Por qué? ¿Por qué? –le preguntó Jessy llorando a su hija.
Camine hasta donde esta Georg y él rodeo mi espalda con uno de sus brazos.
Escuchamos rechinar las llantas de un auto y todos regresamos a mirar y de ese auto salió Bill que traía una cara de enojo y decepción que nunca había visto.
— Carolina sube al auto – dijo con una voz fuerte.
Carolina miró aterrorizada a su madre y ella tan solo le dedicó una mirada materna y volvió a mirar a Bill.
— ¡Qué subas al auto ahora! – Bill gritó empezamos a caminar hacia él.
Yo me senté en el asiento del copiloto; Jessy y Carolina atrás.
Jessy abrazaba a su hija mientras ella no dejaba de llorar, Bill de vez en cuando las miraba por el retrovisor con una expresión de llanto en su rostro.
***
— ¿Dónde estás? – me preguntó Tom en cuanto contestó la llamada.
— Tienes que venir a ver a tu hermano, ahora te necesita más que nunca.
— ¿Qué? ¿Le pasó algo a él, a Jessy o a los niños?
— Están bien físicamente, tienes que venir para explicártelo todo. Deja a los niños con Valentina – dije y colgué.
Caminé hasta la puerta donde está Gaby.
— ¿Dónde está Georg? – le pregunté.
— Fue a dejar a Olivia y a Patrick.
— Uhm…
— Y pensaba que ella y mi hijo estaban en esa situación.
— Toca madera.
— ¡Chicas! – Dijo Karla
Ella venía junto a Gustav
— Díganme que no es verdad.
Gaby y yo negamos con la cabeza mientras mirábamos al suelo.
Bill estaba sentado en el  comedor con  su rostro apoyado en sus manos, Jessy estaba hablando por teléfono tratando de localizar a Aron, Carolina estaba sentada en un sofá de la sala y nosotros estábamos hablando en la entrada de la casa.
Vi el auto de Tom, este se bajó y traía en brazos a Kay.
— ¿Por qué trajiste a Kay?
— Estaba durmiendo en nuestra habitación y no me quiso dejar ir y se acaba de dormir.
Acomodó a Kay entre sus brazos y sonrió al verla dormida.
— ¿Qué pasó? – nos preguntó.
— Carolina está embarazada – dijo Gaby.
Vi como el rostro de Tom perdía color, sujeté a mi hija y Tom entró a la casa con una cara de impresión, todos lo seguimos y vimos que se quedó de piedra mirando a Carolina que no dejaba de llorar.
— ¿Qué has hecho, pequeña? – le preguntó Tom con un tono de desilusión.
Tom se giró y continuó su camino hasta el comedor ahí se encontró con su hermano él cual por primera vez no lo saludo con un abrazo, un apretón de manos o con un golpe, tan solo lo miró.
Tom se sentó a hablar con su hermano y yo me senté en un sofá que está junto al sofá donde está Carolina.
Recosté a Kay sobre mi regazo y besé su frente.
— ¡No! ¡Tom! ¡No! – escuché gritar a Bill.
Enseguida tapé los oídos de mi hija que por suerte aun dormía. Vi a Bill caminar hasta Carolina y se paró frente a ella.
— ¡¿Por qué hiciste eso?! ¡¿En qué estabas pensando?! ¡Contesta! – Bill empezó a gritar a su hija.
Vi que Jessy los miró por un segundo y luego continuó hablando por teléfono.
— Yo… yo – Carolina, no dejaba de llorar, lo cual impedía que pudiera hablar.
Bill apretó sus puños, al ver eso acomodé a Kay en el sofá para tratar de ponerme de pié, pero no fue necesario que me entrometiera, Bill bajó su mano.
— ¡Bill! – gritaron Tom y Jessy a coro.
— Vienes con tu estúpida actitud, no obedeces a tu madre, les gritas a tus hermanos y hermanas, haces lo que te da la regalada gana y ahora vienes con un embarazo ¡¿Esa es tu maldita forma de agradecernos por el sacrificio que hacemos tu madre y yo?!
— ¡Bill! – le gritó Jessy.
— ¿Embarazo?
Todos nos giramos a ver a Rodney que estaba parado en la entrada de la sala, camino hasta donde está Gaby.
— Carolina ¿Estas embarazada? Si aún… si aún eres una mocosa – dijo Rodney.
— Rodney ve a tu habitación – le ordenó Jessy.
— ¡No! ¿Acaso… acaso la vas a defender? Mamá por favor exige respeto, no me sorprende que ella haya salido embarazada por la forma en que te dejas manipular.
— Rodney.
 Sujeté la mano de mi sobrino.
—Por favor llévate a Kay a tu habitación.
Lo miré suplicante, Rodney hizo lo que le pedí y cargó a Kay, pero antes de irse le dedicó una mirada de decepción a Carolina.
— ¿Qué paso con ese chico? – le preguntó Bill a Jessy.
— Sólo logré hablar con la secretaria de su padre, dicen que están en Chicago…
— Voy a buscarlos.
Todos intentaron detenerlo, pero yo lo seguí hasta su auto, al ver cómo reaccionó ante su hija, no me imagino lo que le podría hacerle a Aron.
Bill estaba asustado, enojado consigo mismo y lleno de soledad. Intente calmarlo pero eso casi hizo que me bajara del auto en medio de la nada.
Cuando llegamos al aeropuerto compramos dos boletos de avión con destino a Chicago. En el vuelo parecía que Bill ya estaba un poco calmado, pero eso no quita que quiere hablar de una forma muy ruda con Aron.
***
Bill intento pasar por desapercibido en la recepción hasta que la recepcionista lo puso de los nervios y me toco intervenir, le rogué a la muy maldita que llamara al señor Alighieri.
— ¿Quién es el que me busca con tanta urgencia? –apareció un hombre que parecía ganarle con cinco años a Bill.
— Yo –dijo Bill de una forma tan seria que no es propia de él.
El señor con aspecto serio camino hacia nosotros y mostró una ligera sonrisa de cortesía.
— Buenas noches ¿En qué puedo ayudarlos?
— Usted no pero su hijo sí.
El semblante del señor cambio, estaba enojado.
— Mi hijo no tiene que hablar nada con nadie, sin que antes yo sepa de qué se trata.
Antes de que Bill hablara yo intervine de una forma más calmada, porque Bill parecía que estaba a punto de explotar y empezar a patear todo lo que se atravesaba por su camino.
— Este asunto es muy personal… deberíamos ir a otro lugar donde nadie nos escuché.
El señor Alighieri lo pensó por un par de minutos y luego nos llevó hasta una sala lejos de la recepción, en la pequeña sala del lobby no había nadie, así que empezamos a hablarle sobre la situación.
— ¡Eso es imposible!
— ¡Entonces no conoce a su hijo!
— ¡Y su hija no es tan santa como usted lo creía!
Esto estaba muy mal Bill y Louis ya estaban muy alterados y ya habían un par de guardias presentes en el lobby.
— Señor Alighieri, no queremos que esto sea regado por la prensa, no lo favorecería, mucho menos al señor Kaulitz, así que por favor queremos hablar con Aron, creo que merece saber que va a ser padre.
Louis estaba pálido, le había sorprendido mucho la “gran” noticia de que su hijo va a ser padre. Las cosas estaban bien feas y ni me quiero imaginar cómo están con Jessy.
En cuanto llegamos a la suite del hotel fuimos recibidos por Aron y su padre le dio un golpe que el pobre chico calló al suelo y se quedó mirándolo con miedo y asombro.
— ¡Por favor señor Louis! No queremos que esto se descontrole –dijo Bill.
Aron se puso de pié, es un chico muy apuesto casi del porte de Bill y con los ojos bien obscuros y su cabello claro como el trigo.
Vi que de su labio empezó a salir sangre.
— ¿Qué… qué es lo que te pasa papá? –dijo con gran asombro en su tono de voz.
— Pasa que embarazaste a la hija de este señor. Una chica de apenas 15 años y ni se diga tu edad.
El señor se sentó en un sofá y luego una señora de la misma edad que este corrió hacia Aron y lo abrazó.
— ¡¿Qué es lo que pasó?! –dijo asustada y luego camino hacia donde estaba su esposo -¿Por qué has pegado a tu hijo?
— Dile que te lo cuente él mismo.
Hubo un gran silencio, y luego Aron camino hacia Bill.
— Yo… yo… -dijo con dificultad –Yo no puedo creer que Caro esté embarazada y si lo está no es mío.
Si no hubiera sido por mis buenos reflejos Bill hubiera medio matado al muchacho.
— ¡Bill! ¡Bill! ¡Escúchame, Bill! –dije sujetando su rostro.
— ¿Si escuchaste lo que acaba de decir este patojo?
— Sí, pero deja que nos explique todo.
Bill se cruzó de brazos mientras miraba a Aron. Yo en cambio trataba de ser neutral con esta situación.
— Aron, dime que tratas de decir.
El chico dejo de mirar con asombro a Bill y dirigió su mirada hacia la mía.
— Que las veces que estuve con Caro, fui muy cuidadoso y nunca hicimos algo sin protección.
— ¡Son unos niños! ¿Saben que eso es de adultos? –dijo la señora con sus ojos enrojecidos por la ira.
— Eso ya está claro que para ellos no fue cosa de adultos y como hicieron eso tienen que enfrentar las consecuencias como adultos.
— Es que yo no entiendo si yo me cuide… cómo es que Carolina está embarazada.
— Esa vez se les olvidó algo y luego terminaron con un hijo –dije.
***
Bill y yo nos llevamos a Aron con nosotros para que hable con Caro y que vean lo que quieren hacer con su hijo.
BY CAROLINA:
Me sentía mareada y con ganas de vomitar y en especial me sentía muy mal por lo que le hice a mis padres, ambos están muy enojados en especial mi padre, no sé qué hacer, en especial si estoy sola, me incomoda la idea de hablar con mi mamá ya que no quiero causarle más preocupaciones y problemas.
Estaba sentada en el sillón del sofá hasta que amaneció, no quería dormir, de pronto la puerta se abrió y vi a mi tía Tatiana y luego a mi padre y al último vi a Aron, ninguno de los tres traía buena cara. En unos segundos bajó mi madre junto a mi tío Tom el cual recibió a mi tía.
— Será mejor que los dejemos hablar –dijo mi tío.
Mi papá me sonrió y se fue con mi madre, me sentí mejor, la idea de que mi padre me puede estar odiando no me dejaba tranquila.
Aron se sentó frente a mí.
— ¿Cómo te sientes? –me preguntó.
— Un poco mal.
Lo miré y noté su incomodidad.
— ¿Segura que te hiciste bien la prueba?
— Sí, estoy muy segura, salió positiva.
— ¿Y qué piensas hacer, digo qué crees que debamos hacer?
— No lo sé, dímelo tú.
— Pues… no me lo tomes a mal. Pero creo que sería mejor que no lo tengamos.
Lo miré con indignación.
— Largo de aquí. ¡Ahora!
— Caro escúchame.
— ¡Largo!
— Tu y yo no estamos listos para ser padres.
— ¿Y eso nos da el derecho de quitarle la vida?
— No, pero…  mira Caro… yo…
— ¿No te vas? –Pregunté con insistencia y no obtuve respuesta –Entonces me voy yo.
Lo empujé y salí de la casa de mis padres enojada mientras lloraba por la gran desilusión que oprimía mi pecho, Aron no es la persona que yo creí que era.

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